Blog de Consultec

Qué tiempos aquellos en los que cuando te venía un técnico, albañil, electricista o cualquier otro gremio  a casa, se le agasajaba como si fuera aquel pariente que no veías desde hacía mucho tiempo y se le invitaba a una cervecita con un pintxo a media mañana o a un café a primera hora de la tarde. ¡Qué gente tan valorada!.

 Actualmente los tiempos han cambiado, pero sólo en parte. Ahora ya no tenemos ese instinto paternalista y de compadreo para con el gremio de turno que nos viene a visitar pero, si algo sigue igual es que, cuando nos pasa la correspondiente factura la aceptamos, casi siempre, sin decir esta boca es mía. Solamente pensamos que, vaya hombre, ha estado por aquí veinte minutos, me ha cobrado la hora completa (a precio de cirujano), me ha cambiado tres piezas de la lavadora a precio de mercado (dice) y encima me ha echado una bronca porque ha tenido que esperar 5 minutos en el portal cuando tú has tenido que salir corriendo del trabajo, dejar a un cliente o a tu jefe con la palabra en la boca y exponerte a varias multas de radar por exceso de velocidad.

 Y, pensarán, que tiene que ver toda esta historia con el trabajo de un técnico o programador informático. Pues, en realidad, más bien poco. Atentos a la comparativa. Un cliente nos llama para decirnos que su “técnico informático” (normalmente persona que está sola ante todo tipo de demandas de más de 100 empleados de la empresa) tiene un problema para obtener unos datos importantes para la toma de decisiones de la Junta Directiva que se va a celebrar de forma inminente.

Como es un cliente potencial se le atiende la solicitud sin demora, con los típicos contratiempos que causa en la planificación de un Departamento de Desarrollo, y sale uno de nuestros técnicos dispuesto a resolver el gravísimo problema.

Tras un rápido diagnóstico se resuelve en dos horas la cuestión y el dato llega a tiempo a la reunión en la que se tomarán importantes decisiones para la empresa del cliente. Pero a la hora de facturar (tal y como haría un técnico de lavadoras), se nos dice, con una pícara sonrisa, que, total, han sido dos simples horas, que para qué andar volviendo loco al Departamento de Compras por una “nimiedad”, que ya nos lo pasarás cuando tengamos ese contrato de soporte (que nunca llega), etc.

 Esto, afortunadamente, es algo que en esta casa lo tenemos procedimentado y controlado, pero, pensando en otras empresas, más pequeñas y que tienen que tragar mucho barro para salir adelante, es una casuística que sigue ocurriendo.

 Y la pregunta es: ¿por qué las dos horas del señor de la lavadora o del pintor nadie las pone en duda y, sin embargo, cualquier trabajo realizado con un ordenador, cuesta bastante más que sea valorado en su justa medida?

 Como ejercicio práctico, la próxima vez que realicen la revisión del coche, fíjense en los precios de la hora de mecánico y, por favor, compárelos con el precio hora que les cobra la empresa que les está desarrollando el programa de gestión integral de su empresa, si es el caso.

 Espero que la próxima vez que un técnico informático pase por su empresa, sea observado como un profesional que realiza un trabajo tan palpable y medible como el de cualquier otro “gremio”.

Lo de invitarle a una cerveza, ya lo iremos madurando.

Mikel Perez de Azpillaga

3 Comentario para el post

  • Miguel Sierra
    febrero 16th, 2010

    jajaja, muy bueno!!
    Yo extendería esta idea, no solo a la petición de servicio exporádica, sino a los cambios de requisitos o nuevas funcionalidades dentro de el desarrollo de un proyecto… Creo que es importante recordar que la petición viene después de las flores, ejemplo real: “Me gustan mucho los informes, están muy bien orientados y diseñados, pero es que se me ha ocurrido que se pueda filtrar por módulo y que opcionalmente salga traducido a inglés, y lo quiero para mañana”

  • Mikel
    febrero 22nd, 2010

    Poco a poco Miguel, no se nos vayan a revelar…

  • David Bonilla
    enero 5th, 2012

    Es curioso el valor percibido cuando de un trabajo completamente intelectual se trata…

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