Mucho se lleva escribiendo en relación a la situación económica en que nos encontramos: hemos pasado malos momentos, los actuales no son mejores, y los futuros más cercanos parece que van por el mismo camino.
¿Debemos desanimarnos? A la vista del mensaje inicial, y a priori, parece que no queda mucho margen para el optimismo. Sin embargo, hemos de coger las riendas del presente y atacar con fuerza al medio plazo para llegar al largo con sólidas bases constituidas.
Las organizaciones debemos trabajar en clave de competitividad, de eficiencia por tanto, y para ello tres son los pilares sobre los que hemos de levantarnos: innovación, procesos y cooperación intra e interempresarial.
Hay, con ello, margen de maniobra sobre el que trabajar; sobre el que desarrollar modelos de negocio cuyo diferenciador sea sostenido y sostenible; modelos para los que el conocimiento sea clave.
Eduardo Céspedes





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